viernes, 30 de octubre de 2009

11. LA PROTESTA DE LOS PRÍNCIPES

Dejadme que rescate un párrafo del capítulo de hoy:

"Si la Reforma, después de alcanzado tan notable éxito, hubiese consentido en contemporizar con el mundo para asegurarse su favor, habría sido infiel a Dios y a sí mismo, y así habría labrado su propia destrucción"..."La misma incondicional adhesión a la Palabra de Dios que se manifestó en esa crisis de la Reforma es la única esperanza de una reforma en nuestros días".

Muy interesante...
Un abrazo!!

1 comentario:

  1. De este capitulo se puede decir tantas cosas, pero me quedaré con esto " Debemos que obedecer a Dios antes que a los hombres", en este capitulo pudimos observar como hombres con poder terrenal decidieron poner a Dios por encima de cualquier reconocimiento o riquezas terrenal que ellos poseían, pusieron a la palabra de Dios en el lugar que merece en el cual nosotros debemos poner y no con palabras, sino en obra y práctica dada día.

    Este reconocimiento logro que lo que el emperador había prohibido predicar desde el púlpito, era proclamado desde el palacio; y lo que había sido inadecuado que lo oyeran aun los sirvientes ahora era escuchado con admiración por los príncipes nobles del imperio.

    En el segundo párrafo de la página 103, recibimos el llamado a regresar al gran principio protestante: la Biblia y solamente la Biblia, como regla de fe y de saber.

    Ojala podamos amar a Dios tanto como para ponerlo en el primer lugar siempre!!!

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